YouTube: El fracaso en el modelo de suscripción

La conocida plataforma de videos eliminará los canales de pago tras la mala acogida entre sus usuarios, aunque conservará su estrategia de patrocinios comerciales, en una nueva muestra de las dificultades de hacer negocio en este campo

En la búsqueda por rentabilizar los contenidos, las plataformas de video y los servicios de «streaming» han encontrado en el pago por suscripción una fuente de ingresos. Algunos con mayor éxito que otros, como Netflix, Spotify o HBO, que han logrado amasar una importante comunidad de usuarios dispuestos a desembolsar pequeñas cantidades de dinero al mes por recibir su oferta.

YouTube, la plataforma de videos más importante, quiso darle una vuelta de tuerca a su filosofía adentrándose en este terreno de otra forma. Y ha fracasado. La premisa con la que se inició esta apuesta en 2013 era que, por medio del pago de 9.99 dólares mensuales, la visualización del contenido eliminaba todo ápice de inserción publicitaria.

La firma propiedad del gigante de internet Alphabet (Google) ha anunciado la suspensión de sus canales de pago, SuperChat y YouTube Red, después de la mala recepción de sus potenciales usuarios. Esta decisión también afectará a toda la oferta de contenido de pago, que estará accesible por otras vías. En su lugar, apuntan fuentes de la compañía a través de un comunicado detectado por Europa Press, se ha optado por trasladar el sistema de patrocinios a otros servicios como YouTube Gaming, un espacio destinado a las retransmisiones de videojuegos. El objetivo, que los seguidores «puedan apoyarlos directamente mediante pagos mensuales».