De Valparaíso a Shangai: El mega cable submarino que construye Chile

Chile avanza para construir el primer y más grande cable transpacífico de fibra óptica, que conectará Asia con Latinoamérica e impulsará el estudio científico y la administración de contenidos en el Hemisferio Sur, informó  la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel).

El proyecto, que se alista para realizar su estudio de factibilidad, contempla la construcción de unos 20.000 a 24.000 kilómetros de cable que unirá a ambos continentes, con una inversión aproximada de 650 millones de dólares.

“Todos los países estudian la Antártica hoy en día, por lo tanto la zona austral se transforma en un polo científico. Esa información debe transitar y ser transmitida, y ahí la fibra óptica es muy relevante para el desarrollo científico”, dijo a Efe el jefe de la División de Fomento de las Telecomunicaciones, Marcelo Flores.

El funcionario de la Subtel recalcó que Chile espera lograr un tráfico de información directo, sin depender de Estados Unidos como sucede actualmente, en respuesta a intereses geopolíticos y de abaratamiento de costos energéticos, entre otros.

En esta línea, el Gobierno espera trazar este año una ruta conjunta con su par chino para el cable de fibra óptica, que inicie en la ciudad de Valparaíso o la sureña Punta Arenas, pase por el Chile insular, Nueva Zelanda, Australia o la polinesia francesa, y termine en Shangai.

Próximos a las elecciones presidenciales, Flores aseguró que será la siguiente administración chilena quien edificará este proyecto, sellado durante la última visita al país austral del presidente chino, Xi Jinping, el pasado noviembre y refrendado en el reciente foro de las Nuevas Rutas de la Seda, en Pekín.

Este cable transpacífico se convertiría en la puerta de entrada digital entre Latinoamérica y Asia, donde China se alza como uno de los mayores mercados tecnológicos del mundo, con una red 4G que llega a 450 millones de usuarios.

Con el fin de unir al sur de Chile con el resto del país a través de 4.000 kilómetros de cable “abierto y no discriminatorio”, el Ejecutivo desarrolla en paralelo el proyecto de Fibra Óptica Austral, que se espera inicie sus construcciones en enero para estar operativo en 2020.

La “iniciativa estrella” de la Subtel, busca “preparar a Chile para los próximos desafíos digitales”, mientras alista su segunda licitación por 100 millones de dólares, que serán adjudicados en septiembre.

Hasta el momento, algunos países que han manifestado su interés de participar en la manufactura son Corea, Japón, China, Francia, Alemania y Estados Unidos, según revelaron las autoridades de la Subtel.

Más allá de beneficiar a los 270.000 habitantes de la zona austral chilena, se estima que los grandes clientes y usuarios de esta carretera de fibra óptica terrestre y submarina, que tendrá más de un operador, serán científicos e investigadores antárticos, las empresas pesqueras y el gremio industrial, entre otros.

Con esta propuesta, el Gobierno queda a un paso de una futura interconexión al continente antártico, y materializa parte del compromiso público con las zonas extremas del país, en términos de acceso a la digitalización.

De acuerdo con el Índice Global de Conectividad 2017, Chile es el país “más conectado” de la región, con avances en el ancho de banda internacional, cobertura 4G, fibra óptica y estrategias digitales. EFE