Samsung es el primer fabricante mundial de teléfonos inteligentes

La empresa surcoreana volvió a ganarle a su máximo competidor Apple. Samsung es el primer fabricante mundial de teléfonos inteligentes.

Samsung y Apple son como “Messi y Cristiano Ronaldo” ya que para unos, el argentino es mejor que el astro del Real Madrid o viscecersa aunque ambos saben que hay otros futbolistas que más adelante le podrán quitar sus lugares. Esto no solo pasa en el deporte, en la tecnología lo están viviendo los creadores del iPhone y el Galaxy ya que hay competidores chinos que cada vez más se están superando y ganando mercado a nivel mundial lo que enciende las alarmas a los gigantes de la innovación.

La compañía estadounidense estuvo temporalmente en el primer lugar gracias a la desgracia del Galaxy Note 7 y al récord de ventas del iPhone 7 durante las fiestas decembrinas. Según la firma mundial de inteligencia de mercado IDC, en el primer trimestre de 2017 Samsung vendió 79,2 millones de teléfonos, adjudicándose un 22,8% del mercado, mientras que Apple registró ventas de 51,6 millones de móviles lo que significa un 14,9% del mercado.

Pese que las ventas de los gigantes en el mercado se han atascado en comparación a 2016, tres fabricantes chinos: Huawei, OPPO y Vivo han levantado “vuelo” con alzas de más del 20%.

Con 34, 2 millones de ‘smartphone’ vendidos, Huawei se ubica en el tercer puesto a nivel mundial, seguido por OPPO y Vivo. Tomando en cuenta todas las marcas, las ventas mundiales de teléfonos móviles obtuvieron una pequeña alza de 4,3% en un año, con 347,4 millones de piezas.

Ganancias de Samsung

A Samsung Electronics le ha venido bien el 2017 ya que en el primer trimestre logró un beneficio de 7,68 billones de wones (6 mil 217 millones de euros/6 mil 781 millones de dólares) lo que significa un 46,29 % interanual más, debido a las ventas de chips.

No obstante, la firma surcoreana admitió que la facturación de su rama de telefonía móvil bajó (un 17 % interanual) gracias a una menor venta de sus productos tras el fiasco de su Galaxy Note 7, que obligó a la compañía dejar de fabricarlo por los repetidos casos de incendio del aparato electrónico.

A Samsung también le ha ido bien en la venta de pantallas de cristal líquido (LCD). Su facturación creció un 21 % mientra que las ventas de sus productos de diodos orgánicos emisores de luz (OLED) también se elevaron ante la buena acogida de sus nuevas pantallas flexibles en esta gama.