Microsoft retiró demanda contra gobierno de EEUU sobre órdenes de confidencialidad

Microsoft suspendió una demanda contra el gobierno estadounidense después de que el departamento de Justicia emitió nuevas reglas que limitan el uso de órdenes de confidencialidad, las cuales impiden a las compañías decir a sus clientes cuando las fuerzas de seguridad han accedido a sus datos.

El gigante tecnológico había demandando al gobierno en abril de 2016, pero el lunes consideró que obtuvo una victoria y anunció que cerró el caso luego de que el departamento de Justicia dijo que revisaría sus reglas.

Microsoft logró una “inequívoca victoria para nuestros clientes” que protege los derechos constitucionales de los ciudadanos estadounidenses, dijo el jefe de la oficina legal de la empresa, Brad Smith.

“Hasta ahora, el gobierno rutinariamente buscaba y obtenía órdenes que exigían a los proveedores de emails no decir a nuestros clientes cuándo el gobierno accedía a sus emails o archivos personales”, indicó en un blog de Microsoft.

“A veces estas órdenes no incluían una fecha de finalización, efectivamente prohibiéndonos para siempre de decirles a nuestros clientes que el gobierno obtuvo sus datos”.

Smith indicó que las órdenes de confidencialidad a veces son necesarias por razones legítimas, como proteger a personas en riesgo de sufrir daños o para garantizar que no se frustre una investigación.

Pero Microsoft sostenía que el gobierno estaba abusando del uso de estas órdenes, aún cuando las evidencias no lo respaldaban.

“Cuando introducimos nuestro caso explicamos que en un periodo de 18 meses, 2.576 de las solicitudes legales que recibimos del gobierno estadounidense incluían una obligación a la confidencialidad, y 68% de estas parecían ser exigencias de secreto indefinidas”.

En un memo de la semana pasada, el vicefiscal general Rod Rosenstein dijo que tales órdenes “deberían tener una base en hechos apropiada” y “deberían extenderse solo el tiempo necesario para satisfacer los intereses del gobierno”.

Con información La Prensa