Las empresas tienden a buscar la forma de pagar menos impuestos que las demás

La Comisaria Europea de la Competencia, Margrethe Vestager, habla en el Web Summit de Lisboa de Apple y sus últimos escándalos sobre evasión de impuestos y afirma que tratan de garantizar la competencia entre compañías

Durante congreso de Websummit en Lisboa, uno de los mayores encuentros sobre internet y startups del mundo, con más de 60.000 asistentes, tuvimos la posibilidad de escuchar a Margrethe Vestager, Comisaria Europea de la Competencia. En sus propias palabras, el principal cometido de la Dirección General de Competencia de la Unión Europea, que ella lidera, es defender al emprendedor, y darle la oportunidad de construir un negocio, atrayendo clientes que lo conviertan en sostenible.

La nueva economía digital, y las multinacionales asociadas a ella, están planteando nuevos retos. Retos que la legislación actual, creada en muchos casos en plena revolución industrial, no cubre. Por esa razón, el ejecutivo de la UE se ve obligado a intervenir, no sólo para garantizar la libre competencia, sino también la diversidad de empresas, que enriquecen el sector.

El caso de Google fue uno de los primeros y los más conocidos que la Dirección General de Competencia de la Unión Europea llevó a los tribunales para salvaguardar la libre competencia. Caso sobre el que todavía se está haciendo seguimiento, ayudados por consultoras como KPMG, y así comprobar que las medidas adoptadas son eficientes para evitar la posición dominante de Google.

Otro de los ámbitos de vigilancia de la UE son las fusiones y compras de empresas, capaces de alterar el equilibrio competitivo del mercado. Por ejemplo, cuando el año pasado Microsoft compró Linkedin. El acumular información también puede representar una barrera de entrada para las nuevas empresas. En el caso de Microsoft y Linkedin no fue así, porque los datos estaban a disposición de terceros y éstos podían acceder a ellos.

También, se examina con sumo cuidado si los impuestos recolectados de las empresas se adecuan a lo exigido por la legislación. En palabras de Margrethe Vestager, «las empresas tienen una tendencia a intentar pagar menos impuestos que el resto, y siempre va a ser así. Los impuestos tienen un objetivo claro, que es contribuir al bien social, y tienen que ser equitativos». Aquí nos encontramos con el caso de Apple y los 13.000 millones de impuestos que Irlanda condenó a la empresa californiana, y posteriormente el ejecutivo de Bruselas ha obligado este país a recolectar. La postura de Margrethe queda clara: «Si el resto de países han cobrado esos impuestos a Apple, Irlanda también lo debe de hacer para favorecer la ecuanimidad en la recolección de impuestos, y que la empresa no obtenga una posición competitiva favorable de forma injusta en Irlanda. Aunque también creo que Europa no debería enquistarse con esto, muchas son leyes de la época de la industrialización, que están obsoletas».