Por qué la inteligencia artificial aún no es Terminator

El automatismo de los sistemas lleva más de 50 años sin un consenso en lo referente a la regulación, mientras la nueva revolución industrial simplifica tareas en el mercado de trabajo

Series T-800 Robot in Terminator Genisys from Paramount Pictures and Skydance Productions.

La ciencia-ficción introdujo las posibilidades de las máquinas en un futuro no muy lejano. Películas como «Terminator» o «Robocop» hicieron el resto. Mostraron dos caras de la innovación, la de los indudables beneficios (facilitar procesos industriales, agilizar mecanismos, ayudar a las personas) y, por supuesto, los peligros tácitos de la robótica (descontrol, crecimiento del desempleo, esclavitud humana).

Sin embargo, ese debate iniciado desde hace años se encuentra en la actualidad en su punto ágilo. En un vaivén. Y más cuando se dan vueltas a los avances logrados. Si se le dota, por ejemplo, a un exoesqueleto de metal la posibilidad de tomar decisiones como un ser humano, ¿podrá revolucionar de esta manera el paradigma de la ética a través de la inteligencia artificial?

Hace unos años, el científico británico Stephen Hawking levantó la voz para advertir las posibles amenazas que podían representar la robótica, sobre todo cuando se le integra un sistema de inteligencia artificial: «Losrobots son una amenaza para la humanidad. Los seres humanos que están limitados por la evolución biológica lenta, no podrían competir por la inteligencia artificial, y serían superados por ella», declaraba. Con el tiempo, otros conocidos miembros de empresas de tecnología y científicos se han sumado a la lucha por una regulación y un control que establezca los patrones éticos de una inteligencia artificial, ahora en fase de aprendizaje y desarrollo, para evitar que los efectos sean perniciosos en la sociedad.

«Los robots son una amenaza para la humanidad. Los seres humanos que están limitados por la evolución biológica lenta, no podrían competir por la inteligencia artificial»Stephen Hawking, científico

Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook, es uno de los precursores del desarrollo de este tipo de tecnología. Pero, además, forma parte de otra postura, una contraria que alienta a los desarrolladores a no ser víctima del miedo. Por contra, otros empresarios de la talla de Elon Musk -dirige empresas como Tesla, SpaceX, Hyperloop), lidera ahora la versión moderada de implantar una serie de medidas reguladoras. Los dos empresarios han tenido un enfrentamiento sobre las medidas delimitadoras en las que se debería desarrollar los avances en esta materia, cuyo progreso actual se está acelerando gracias a modelos de aprendizaje profundo (deep learning).