iPhone X, el terminal estrella de Apple, llega al mercado para romper con todo

El pasado 3 de noviembre se puso a la venta en todo el mundo el nuevo iPhone X, el buque insignia de Apple para este año 2017. El terminal incorpora multitud de novedades respecto al iPhone 8 y anteriores, entre las que más destacan las dos cámaras traseras con estabilización óptica en posición vertical, los sensores de reconocimiento facial y una pantalla que ocupa casi todo el frontal del móvil.

El iPhone X se puede adquirir en un único tamaño de pantalla, 5,8 pulgadas de diagonal, en dos capacidades de almacenamiento diferentes, 64 o 256 GB, y en dos colores, plata (blanco) y gris espacial (negro). Su precio se sitúa en los 1.159 euros, para el modelo básico, y en los 1.359 euros, para el terminal con más memoria.

DISEÑO Y PANTALLA, DOS DE LAS PRINCIPALES NOVEDADES

El iPhone X se trata de un terminal de dimensiones 143,6 x 70,9 x 7,7 milímetros y 178 gramos de peso. Con este cuerpo queda entre medias del iPhone 8 y del iPhone 8 Plus en lo que a tamaño se refiere, pero su principal atractivo está en las pulgadas de su frontal, una pantalla OLED Super Retina HD de 5,8 pulgadasde diagonal que soporta tecnología HDR y que llega con True Tone, una función que modifica el balance de blancos de la imagen de manera automática para adaptarse a la luz que haya en el ambiente. La pantalla ocupa el 82,9% de esa parte delantera.

De esta manera, los marcos del teléfono son prácticamente inexistentes, si bien es cierto que la banda negra que recorre los bordes es apreciable. Además, a esto hay que añadirle el gran espacio en negro de la parte superior central; esta ‘muesca’ contiene la ranura del altavoz, la cámara delantera y los sensores que posibilitan el reconocimiento facial, es decir, que tiene su por qué, pero si nos ceñimos a la estética pura y dura hace que el terminal no dé una sensación tan acabada o ‘premium’ como debería por su precio.

Cabe destacar que la pantalla OLED hace que se vea todo mucho mejor, tanto en colores (los negros son negros de verdad) como en resolución o contraste. El ‘contra’ de ésta es que, dependiendo del ángulo en que se mire, el color de vuelve azulado; no es algo único del iPhone X, sino que es parte de lo negativo de la tecnología en sí. Nosotros no lo hemos notado en exceso, pero es algo a tener en cuenta, sobre todo en interiores.

En cuanto al reconocimiento facial, esta nueva tecnología llega al iPhone X para sustituir al Touch ID, eliminando de paso el botón de inicio. Face ID, que así se llama el sistema, es considerado por Apple como “el mejor sistema de seguridad que existe” para mantener el teléfono protegido ante desconocidos, fisgones o ladrones.