Google, Facebook, Amazon y Apple tienen el poder absoluto en la información digital

Las alarmas han saltado entre las empresas tradicionales que, aunque abrazan el cambio tecnológico, denuncian el desequilibrio regulatorio

La cuarta revolución industrial ha llegado casi sin darnos tiempo para pestañear. En unos años nuestra forma de comunicarnos, comprar, entretenernos e informarnos ha cambiado radicalmente. Y lo cierto es que esto es solo el principio. Según la consultora McKinsey, la revolución que nos ha tocado vivir está siendo diez veces más rápida que la que generó el uso del vapor y está afectando a una base de población 300 veces superior, por lo que se estima que su impacto será 3.000 veces mayor.

Las previsiones apuntan a que50 billones de dispositivos se conectarán a internet hasta el año 2020. No solo serán ordenadores o teléfonos inteligentes. Basta con pensar en el coche del futuro, el vehículo autónomo. Su mayor innovación es la capacidad de viajar sin conductor, pero su verdadero potencial está en los datos que generará: dónde está, cómo circula o cuánto consume el vehículo, que pueden llegar a ser una fuente de ingresos tan importante –o incluso mayor– al coche en sí.

Pero, ¿de quién son esos datos? ¿Qué modelos de negocio están generándose en este nuevo ecosistema de la información digital? ¿Qué consecuencias tiene para los ciudadanos y su intimidad?¿Hay alguien que esté regulando estos mercados?

Imperio GAFA

Varias preguntas que no tienen todavía respuesta pero que sí dejan entrever unos ganadores claros: las plataformas globales como Amazon, Google, Apple y Facebook, empresas con centenares de millones de clientes en todo el mundo y con la capacidad de prestar todos los servicios que necesita una persona. Desde el entretenimiento hasta las finanzas, pasando por la comunicación y el comercio, sus tentáculos son cada vez más alargados.

Resultado de imagen para telefono con Google, Facebook, Amazon y Apple

La clave de la consolidación del llamado imperio GAFA (Google, Amazon, Facebook y Apple) como superpotencias reside en que tienen mucho del nuevo petróleo del siglo XXI y, además, la tecnología para hacerlo rentable. Se trata de los datos. Estas compañías tienen en su poder los perfiles virtuales de sus millones de clientes, una vía de comunicarse con ellos (el servicio principal que prestan) y una enorme cantidad de datos adicionales (como su localización, hábitos de consumo, intereses, etc…). Además, cuentan con ventajas tecnológicas muy potentes (como las infraestructuras en la nube, los algoritmos de aprendizaje automático, análisis masivo de datos, sistemas de ciberseguridad…), una sólida capacidad financiera y el capital humano necesario para desarrollar o comprar las empresas especializadas que necesiten para evolucionar su plataforma hasta convertirla en un auténtico «mayordomo» de sus clientes. Todo ello sin olvidar que tienen un valor de marca muy elevado.

«Alphabet, la matriz de Google, ofrece servicios de internet, software, dispositivos electrónicos, biotecnología, salud, telecomunicaciones y domóticas; Facebook no es únicamente una red social, en los últimos años ha adquirido otras redes como Instagram, aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp y empresas que desarrollan tecnología de reconocimiento facial, compañías de fotografía, programación y de desarrollo de dispositivos», explica Julio Juan Prieto, «managing director» de Comunicaciones, Medios y Tecnología de Accenture.