Fallos, imposibilidad de instalar y reinicios: primeras consecuencias de la crisis de los chips

Las primeras respuestas para mitigar la amenaza de Meltdown y Spectre han empezado a llegar de la mano de Intel y Microsoft, que lanzaron parches de urgencia el pasado viernes y continuarán haciéndolo en los próximos días

La crisis de los procesadores que han puesto en la picota a los fabricante de estos componentes informáticos como Intel, AMD y ARM ha provocado un cisma en la industria. Un fallo de diseño localizado en los modelos de los últimos diez años había pasado desapercibido. Si bien es cierto que el impacto sobre los consumidores puede ser escaso, los proveedores de servicios «cloud» y las empresas han tenido que acelerar la marcha para mitigar las amenazas.

Las primeras respuestas han empezado a llegar de la mano de Intel y Microsoft, que lanzaron parches de urgencia el pasado viernes y continuarán haciéndolo en los próximos días. Un periodo en el que, además de estas compañías, tanto Apple como Google se sumarán a los esfuerzos por invertir la situación generada con la publicación de las vulnerabilidades Meltdown y Spectre con sendas actualizaciones.

Esa respuesta tiene, sin embargo, dos velocidades: por un lado, la corrección de los errores mediante parches de actualización (software) y, por otro, el inicio de una nueva fase de producción en los chips que se fabriquen a partir de ahora (hardware). Mientras que la vulnerabilidad Meltdown se van corrigiendo, los usuarios y empresas afectadas han empezado ya a instalar las actualizaciones pertinentes. Sin embargo, algunos usuarios han remitido fallos en el sistema operativo una vez instalados, que en algunos casos les impide incluso instalar los archivos mientras que otros lamentan que se produzcan reinicios forzados de sus equipos.

«El PC se queda bloqueado en el arranque. A la tercera vez que intenta arrancar Windows desinstala la actualización. Es un proceso lento. Da error», reconoce un usuario en un foro oficial de Microsoft, empresa desarrolladora del sistema operativo Windows, el de mayor penetración del mundo. Según las primeras hipótesis, este error a la hora de instalar el parche de actualización se localiza en los ordenadores con chips AMD y Windows 10, la versión del sistema más reciente. Mientras la industria de los componentes y semiconductores se replantea su estrategia comercial también se han empezado a acumular las demandas contra Intel, principal proveedor y la firma que se encuentra en el centro de la polémica. Desde la compañía desarrolladora Epic han reconocido en un comunicado que la actualización que corrige el fallo Meltdown da problemas en los servidores alojados en Fortnite.

La compañía norteamericana trabaja con sus suministradores y otras firmas para proveer actualizaciones de software y «firmware» que mitiguen los fallos en productos fabricados en los últimos cinco años, según dijo en un comunicado, en el que destaca que el usuario medio no notará gran impacto en el rendimiento de sus aparatos. Las principales compañías tecnológicas también se han afanado en lanzar parches para solucionar el problema, ya que casi cualquier dispositivo con un procesador moderno o CPU está sujeto a los defectos, tanto ordenadores con Windows o MacOS como portátiles, teléfonos inteligentes o tabletas.

Los nuevos chips también tienen el error

Una de las principales críticas viene por la posible dejadez a la hora de corregir los fallos técnicos. La portavoz de Intel Cara Walker explicó a CNN que analistas de seguridad informaron en junio a la compañía de que había «agujeros de seguridad» en sus microchips de PC y teléfonos inteligentes. «Intel y otros comerciantes habían planeado divulgar este asunto la semana que viene, cuando hubiera disponibles más actualizaciones», explicó la compañía.

«Intel sabía, e intencionalmente no divulgó al público, que sus microchips contenían un defecto material que hacía a sus ordenadores, teléfonos inteligentes y dispositivos susceptibles del acceso no autorizado de hackers», expone una denuncia presentada en Oregon. Es más, recientemente ha trascendido que los modelos de chips de Intel de octava generación, conocidos como Coffee Lake, los cualesllegarán en otoño de este año, también contienen las mismas vulnerabilidades.