Facebook va a diferenciar los usuarios pobres de ricos

La red social ha registrado una patente que distinguirá entre personas de clase alta, media y trabajadora con el fin de segmentar la publicidad de manera más efectiva

Que Facebook recoge datos de sus usuarios con un objetivo publicitario no es algo nuevo. Sin embargo, en los últimos días se ha filtrado una nueva patente cuya finalidad da un paso más allá, ya que dividirá a sus integrantes enclase alta, media y trabajadora con el fin de segmentar de una manera más precisa la publicidad.

Se trata de un sistema que a través de preguntas, como nuestros estudios, si poseemos una casa o un coche, o si estamos contentos con nuestro nivel salarial, incorporará los datos de millones de usuarios a una inteligencia artificial que determinará nuestra clase social. Así, si una determinada marca de artículos de lujo quiere invertir en la red social de Mark Zuckerberg, podrá decidir que su anuncio lo vean únicamente las personas que el algoritmo ha determinado que tienen un alto poder adquisitivo.

Muchos de estos datos ya los ofrecemos a través de nuestro perfil, pero este algoritmo también tendrá en cuenta nuestras publicaciones(por ejemplo, si subimos fotos de nuestra nueva casa en la playa o nuestro flamante nuevo deportivo), así como las interacciones con otros post (es decir, los «me gusta» que le damos a determinadas publicaciones), según recoge una investigación del portal Cbinsights.

Imagen de ejemplo en la patente de Facebook
Imagen de ejemplo en la patente de Facebook

En la patente se explica que la primera distinción es por edades. A partir de ahí, el algoritmo recogerá información acerca de la cantidad de dispositivos que posee el usuario, datos de su hogar (en el esquema de ejemplo se señala que Palo Alto sería un lugar para la clase alta, mientras que Mountain View pertenecería a la clase media y San José a la trabajadora), el historial de los viajes y el uso de internet.

Mark Zuckerberg en su salida a Bolsa

Aunque fue registrada en julio de 2016, se ha publicado el 1 de febrero, un momento delicado para Facebook, que pretende impulsar su cometido «social» desde principios de año, luchando contra las noticias falsas e intentando reforzar su carácter seguro y confiable.