Diez requisitos para crear un videojuego sin salir de tu habitación

El auge de los videojuegos «indie» ha propiciado todo un mundo de posibilidades que permiten, con un coste relativamente bajo y «constancia», ingrediente base según los expertos, crear aventuras gráficas con muy pocos recursos

La democratización de las nuevas tecnologías ha puesto al alcance de cualquiera la posibilidad de desarrollar su propio videojuego por un coste relativamente bajo. Tutoriales, programas gratuitos, el boca a boca de las redes sociales y una gran dosis de constancia son básicos para sacar adelante un proyecto que hasta hace poco tiempo era un asunto de grandes compañías.

Los videojuegos «indie» se han hecho con un hueco importante dentro del mercado y han demostrado que no hace falta tener el respaldo de una multinacional para tener éxito. Sin embargo, convertirse en el nuevo Angry Birds o Braid en un entorno cada vez más accesible y, por tanto, cada vez más abarrotado de propuestas, es una gesta que no muchas personas están dispuestas a batallar.

Si, aún así, tu voluntad sigue estando por la labor, te ofrecemos una serie de ingredientes detallados por expertos del sector que pueden convertir tu hazaña en un éxito.

La idea original

Super Mario Bros
Super Mario Bros – ARCHIVO

Como cualquier proyecto, todo comienza con una idea. Bien sea de repente en la ducha, en una terraza tomando algo o tras una conversación de trabajo, el primer esquema de tu proyecto es fundamental. En este punto hay que tener en cuenta que se trate de una aportación novedosa y comercial, porque, al fin y al cabo, el objetivo es que juegue cuanta más gente, mejor.

Si has pensado que tu personaje principal sea un fontanero que tiene que rescatar a una princesa después de pasar por innumerables tuberías y enfrentarse a plantas venenosas, quizá tu idea no tenga mucho éxito. Aunque uno de los videojuegos más vendidos versa sobre colocar bloques cuadrados en un mundo diáfano, por lo que aquí el límite no está muy claro.

Javier Arévalodirector académico del área de Videojuegos en el Centro Universitario U-tad, advierte: «El desarrollo de un videojuego siempre empieza con una idea. Pero eso solo vale para el primer día. El trabajo marca el primero, tercero, sexto, primer año o incluso el tercero en función de la envergadura del proyecto».