CANTV Chavista ¿Un fracaso de la revolución?

 

A diez años de ser estatizada, la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela, vive su peor momento histórico. Sólo se necesitó una década en manos del Estado para transformar el más grande operador de telecomunicaciones del país en una empresa que sobrevive y que lamentablemente también se ve afectada por el acérrimo control de cambio y la ya evidente involución digital.

Hago esta apreciación tomando en cuenta las opiniones de diversas fuentes. Desde personal que trabaja en la Compañía hasta de analistas y antiguos proveedores de servicios e incluso consumidores finales, quienes palpan el dramático retroceso de CANTV.

No pretendo en esta breve revisión hacer un recorrido histórico.  Pero sí quiero recordar algunos elementos que no dejo de recordar como profesional de la comunicación vinculado a las telecomunicaciones venezolanas desde hace casi 20 años.

En la víspera de la estatización CANTV era un manjar bien valorado y apreciado por los grandes inversionistas del mundo. Carlos Slim, siempre tuvo a la operadora como su mayor deseo.  Un sueño que el magnate mexicano desechó durante la puja como la administración Chávez.

Recuerdo que un ejecutivo de CLARO, me comentó en Panamá, que Slim, luego de perder la opción de adquirir parte de la operación de CANTV, especialmente Movilnet, cerró de forma indefinida cualquier incursión en el mercado venezolano.  En aquel momento, año 2009, existían rumores de compras de Digitel o de posibles incursiones como operador LTE, una vez habilitadas las bandas de espectro de 2.5Ghz y 700Mhz.

En aquel momento, tal grado de resignación me sorprendió. Venezuela seguía siendo un mercado principal, con los mejores ingresos por usuario de parte de las operadoras fijas, móviles e incluso de televisión de pago.

Ahora, 8 años después de esa conversación, entiendo los porqués Slim abandonó  su apuesta por Venezuela. Quería evitarse un suplicio, como el que ha vivido Telefónica, que se ha visto especialmente afectada por las constantes devaluaciones del Bolívar y el ya casi inexistente mercado de divisas.

EL OPERADOR QUE MARCÓ EL RUMBO DE LAS TELECOMUNICACIONES

En 2007, CANTV era un ejemplo para varios operadores en el mundo. Sus programas Internet Equipado, sus planes de expansión a mediano plazo y los despliegues móviles la hacían un gigante.  La operadora estrenó redes EVDO en 2004, con lo cual daba servicios de Banda Ancha Móvil al mismo tiempo que los implementaba su socio mayoritario: Verizon, el principal operador estadounidense.

La operadora se encaminaba para ofrecer más servicios. El IPTV, era un proyecto bandera, y la sustitución del tendido de cobre otro plan que esperaban consolidar en 2010. Un año en el cual la CANTV ofertaría 30Mbps de Banda Ancha como oferta base a los usuarios, quienes tendrían fibra directa en el hogar. Metas o logros que la colocarían a la vanguardia en América Latina.

Con el CANTV equipado, CANTV no sólo permitió que las familias venezolanas obtuvieran computadoras potentes con planes de financiamiento. El esfuerzo de este programa bandera, que logró elevar la inclusión digital a una escala sin precedentes, también movió a la industria mundial.

Las principales empresas del mundo competían en oferta y presentaban sus últimos modelos para que el operador optara por alguna de sus ofertas. Licitaciones transparentes, compras cuantiosas, donde todas las marcas se veían beneficiadas.

En total, el CANTV equipado llegó a comercializar cerca de 500 mil equipos al año y contribuyó notablemente al impulso tecnológico criollo.

Pero estos planes, fueron inexplicablemente enfriándose.  La operada sufrió como el resto del sector de telecomunicaciones, las políticas de Gobierno. De forma sistemática y constante se fueron cerrando las opciones.

La oferta de dispositivos móviles se fue limitando. Al no tener suficientes divisas para comprar dispositivos, Movilnet redujo, como el resto de sus competidores la oferta de Smartphone, y demás dispositivos para estar conectados.

Del Cantv equipado, solo quedó el recuerdo, pues el plan Venezuela Productiva, que quizás tuvo excelentes intensiones, se transformó en un lamentable foco de corrupción e ineficiencia. Son pocos quienes adquirieron equipos con este sistema.

Hoy día, basta con ir a una oficina de CANTV y veremos la dolorosa realidad de una operadora que fue ejemplo en América Latina.  Es casi inexistente la oferta de módems para conectarse a internet, los pocos que se obtienen no cubren ni una fracción del mercado.

Ir a una oficina de Movilnet, es otro dolor. No hay oferta de dispositivos, y los pocos que se comercializan, llegan a precios impagables para buena parte de los usuarios.

La operadora pasó de comercializar equipos emblemáticos de los principales fabricantes del mundo a no tener técnicamente nada que ofrecer a sus más de 12 millones de clientes. Ni si quiera los equipos de las empresas mixtas Orinoquia y Vtelca, creadas durante la presidencia de Hugo Chávez y que tuvieron éxitos  como “El Vergatario” o “El Caribe”, equipos que si bien no eran portentos tecnológicos, suplían las necesidades de comunicación de millones de personas.

En el presente, Movilnet que consolidó redes LTE, no logra activar sus redes, por la ausencia de dispositivos y la escasez de los bolsillos de los venezolanos.

La realidad de la CANTV y sus empresas filiales está también manchada por acciones y decisiones que no pueden dejar de tocarse: La culminación del Octavo Proyecto de Servicio Universal, una labor que la operadora se comprometió en culminar en 5 años, (2012), y en cual se utilizaron cerca de 3 mil millones de dólares del fondo colocado por todas las empresas del sector de telecomunicaciones. Un monto con el cual se generarían cerca de 7 mil kilómetros de fibra óptica y que serían enlazados con la red construida por CADAFE, actual Corpoelect. Esta mega red le daría a Venezuela cerca de 30 mil kilómetros de fibra óptica. Un proyecto, que llenaba de orgullo a Jesse Chacón, quien era ministro de Telecomunicaciones de la época.

Chacón llegó a decir que esos 30 mil kilómetros de fibra serían similares a los desplegados por Brasil, un país con un territorio diez veces más grande.

Pero este proyecto no se culminó.  El tiempo de las excusas pasó. Algunas fuentes aseguran que entre las acciones vandálicas de mafias delictivas y conflictos laborales fueron variables de peso para el retraso del proyecto, a la cual se le suman la falta de planificación y la corrupción.

Otro proyecto que deja preguntas abiertas es el de la TELEVISION DIGITAL. La entrega de decodificadores argentinos a los hogares para que pudieran ver la grilla de canales del estado en alta definición  fue un proyecto que le generó a la CANTV costos operativos innecesarios, dados los compromisos de Japón y Brasil para consolidar la producción local de la tecnología para Televisión Digital.

¿Por qué comprar a Argentina decodificadores? ¿Por qué no se masificó la televisión digital móvil? ¿Por qué no se apostó a la industria nacional? A escasos tres años del apagón analógico, los avances y posibilidades de evolución de la oferta de televisión digital de CANTV son inexistentes o por lo menos muy limitados.

Sólo sabemos que existen 22 estaciones de TDA al aire, que abarcan ciudades del occidente, centro y oriente del país, que  representan 60% de la población. Si 6 de cada 10 venezolanos tiene posibilidades de acceder a la televisión digital ¿Por qué no se masifica esta oferta?

La promesa y el entusiasmo, por las puertas que se abrían con la selección del estándar japonés, quedan ahora muy reducidas.

 

La Involución

La CANTV tenía un activo invaluable: sus trabajadores. Algunos de ellos me han comentado que trabajar en esta empresa era símbolo de progreso, un orgullo y un compromiso. Estos mismos trabajadores ven con vergüenza como se politizó la empresa y como se empobreció el trabajador de CANTV.

La descomposición llega a tal nivel que la corrupción se transformó en un recurso tomado en cuenta por los trabajadores más indignos para hacerse de un ingreso extra. Hay diversas denuncias de cobros por acometidas.

Antes de la estatización, adquirir una línea de CANTV era una operación rápida. Sencilla, incluso la operadora había creado líneas pre-pago, para clientes sin domiciliación, sin tarjetas de crédito, sin cuentas bancarias.

Ahora, obtener una línea de CANTV es un suplicio. “Tuve que pagar cerca de 800 mil bolívares para que me colocaran el servicio” Me comentó una empresaria dueña de un café en Maracaibo. Ella, al igual que otros empresarios ha tenido que pagar bajo cuerda, cifras enormes para poder tener el servicio telefónico y de internet. Algo impensable una década atrás.

Los retos

Desde la visión de los usuarios. La CANTV debe reiventarse, debe volver a ser competitiva y sobre todo ser el motor de la industria de telecomunicaciones en Venezuela.  El grave retroceso de la última década no sólo afecta a CANTV, se lleva tras de ella a todo el sector.

De no haber un cambio drástico que permita salir del retroceso de la última década, el futuro de CANTV y de las tecnologías en Venezuela estarán comprometidos. En tiempos donde América Latina sueña con la Internet de las Cosas, y la súper conectividad, resulta especialmente dramático retroceder tanto, sobre todo cuando antes todas las operadoras evolucionaron teniendo como ejemplo a CANTV.