Aumentando la protección de los usuarios en la web

Una de las ventajas de la web es que permite a los desarrolladores crear cualquier tipo de experiencia que puedan imaginar, lo que ha dado lugar a la rica diversidad de contenido disponible actualmente en la web. Si bien la mayoría de los productores de contenido están interesados ​​en proporcionar experiencias excelentes para sus usuarios, hemos descubierto que un pequeño número utiliza la flexibilidad y el poder de la web para aprovecharse de los usuarios y redirigirlos a destinos no deseados. Uno de cada cinco comentarios de los usuarios de Chrome en su versión de escritorio mencionan el haberse encontrado con algún tipo de contenido no deseado, y nosotros tomamos esta información muy en serio al momento de considerar cómo mejorar Chrome.

Continuando nuestro trabajo con las protecciones como el bloqueador de ventanas emergentes y de reproducción automática de Chrome, en próximos lanzamientos presentaremos tres nuevas protecciones diseñadas para brindarle a los usuarios todo lo que la web tiene para ofrecer, pero sin muchos de estos tipos de comportamientos no deseados.

Una de las observaciones que escuchamos regularmente por parte de los usuarios es que una página de pronto navegue a una nueva, sin motivo aparente. Descubrimos que esta redirección a menudo proviene de contenido de terceros insertado en la página, sin que el autor de la página tenga la intención de que la redirección suceda. Para solucionar esto, en Chrome 64, todos los redireccionamientos que se originen a partir de iframes de terceros mostrarán una barra de información en lugar de redirigir, a menos que el usuario haya estado interactuando con ese marco. Esto mantendrá al usuario en la página que estaba leyendo y evitará esos redireccionamientos inesperados.

Un ejemplo de una redirección bloqueada en un sitio de prueba. Los iframes insertados en el sitio intentan que la página navegue hacia un destino no deseado, pero Chrome evita el redireccionamiento y muestra una barra de información.

Cuando el usuario interactúa con el contenido, las cosas también pueden salir mal. Un ejemplo que a menudo causa la frustración del usuario es cuando al hacer clic en un enlace se abre el destino deseado en una nueva pestaña, mientras que la ventana principal navega hacia una página diferente no deseada. Esto es una evasión del bloqueador de ventanas emergentes de Chrome, una de las funcionalidades favoritas de los usuarios. A partir de Chrome 65 también detectaremos este comportamiento, activaremos una barra de información y evitaremos que se redireccione la pestaña principal. Esto permite al usuario seguir directamente al destino correspondiente, al tiempo que conserva el contexto de la página original de donde partió.