Apple lanza el 3 de noviembre su iPhone X con el temor a posibles retrasos

La firma norteamericana asegura que el nuevo terminal, que podrá reservarse desde este mismo viernes, se venderá en tiendas físicas, lo que prevé largas colas para un modelo que celebra los diez años del producto

Es uno de los teléfonos móviles más esperados del año pero corre el riesgo de no verse por la calle como se espera. Los posibles retrasos en la disponibilidad del iPhone X, el modelo de terminal de Apple que celebra sus diez años, puede empañar su debut, previsto para el 3 de noviembre. Como ha llevado a cabo la firma de la manzana en las últimas generaciones, a partir de este mismo viernes (desde las 9:01 horas en la web apple.com/es o en la app Apple Store) se abrirá el proceso de reserva, aunque el dispositivo se podrá adquirir también desde las diferentes Apple Store sin cita previa, aunque la multinacional americana ha recomendad a los clientes que lleguen temprano. Eso se interpreta que, en efecto, se producirán las largas colas de antaño.

El nuevo terminal, que saldrá a la venta en más de 55 países, entre ellos, España, viene precedido de una gran expectación y una alta demanda entre los consumidores que puede haber pasado factura a la acogida en el mercado de los iPhone 8, disponibles desde hace un mes. Los analistas prevén que este modelo se agote rápidamente como consecuencias de la limitación de producción. Se cree que se pondrá a disposición del público una primera partida de entre 25 y 30 millones de unidades para el primer trimestre, unas cifras ligeramente por debajo de las primeras estimaciones que las situaban en torno a las 40 millones. En comparación, Apple logró vender unos 78 millones de teléfonos durante el mismo período del año pasado, aunque eso incluía todos los modelos. En cualquier caso, los expertos vaticinan que la firma americana logrará establecer un nuevo récord de venta el próximo año.

Con este modelo, la firma americana ha decidido dar el salto a los diseños sin marcos. La estética, una de sus principales señas de identidad, supone un gran cambio respecto a sus predecesores. Además de su cara exterior, el dispositivo, fabricado en cristal y metal, ofrece un diseño con bordes redondeados y un diseño muy cuidado, que sugiere desde modernidad e innovación. Otras de sus principales novedades es el tipo de pantalla escogido para la ocasión, un panel del tipo OLED y pantalla Super Retina, que promete unos contrastes profundos y colores vivos. Dada su estética sin apenas marcos, las 5.8 pulgadas de tamaño de pantalla parecerán más compactas y cómodas en su manejo.

También, y como otro de los pilares sobre los que se sustenta el iPhone X -pronunciado «ten» por el número diez en español-, será el proceso de desbloqueo de pantalla, ahora diferente gracias a la incorporación de un sistema de reconocimiento facial por infrarrojos llamado Face ID, capaz de reconocer al usuario incluso en condiciones de baja luminosidad. Un aspecto que ha despertado la curiosidad de los usuarios y que se mirará con lupa.