En 2020 habrá diez dispositivos conectados a cada persona

El vicepresidente de Intel para la región europea explica a ABC la estrategia del gigante tecnológico, que estuvo presente en la feria Mobile World Congress de Barcelona: «Samsung va a hacer lo mismo que Huawei con MateBook y lanzará una propuesta de ordenador 2 en 1 con procesador Intel Core M», asegura

Para un gigante de los componentes informáticos como Intel la nueva era en la que nos adentramos y que los expertos bautizan como el «Internet de las Cosas» anticipa grandes oportunidades para las empresas del sector. Son muchos los desafíos y las propuestas, como los dipositivos «wearables» -vestibles, en español- o sistemas holográficos, en donde incluso ya trabaja en el diseño de sus propias gafas de realidad aumentada al estilo de HoloLens, de Microsoft. El vicepresidente de la región EMEA -Europa, Oriente Próximo y África- de la compañía norteamericana Christian Morales explica en una entrevista para ABC los nuevos retos a los que se enfrenta el sector.

¿Qué opinas sobre el futuro del «Internet de las Cosas» (IoT, por sus siglas en inglés)?

Hay muchas cosas que estamos haciendo en Intel, pero realmente no es algo tan novedoso como parece. Por ejemplo, el sistema que controla el CO2 de los automóviles, que antiguamente usaba una aplicación embebida, lleva décadas funcionando. El IoT es una realidad, en cualquier coche, el sistema de entretenimiento está conectado, es un objeto conectado. Barcelona, por ejemplo, tiene muchos sistemas ya conectados, como la optimización del tráfico. También, los aviones están conectados o los robots de las fábricas. De los 3.000 millones de personas conectadas a internet hoy, en 2020 habrá 6.000 millones. Entonces, por cada uno de ellos, habrá diez dispositivos conectados, que se volverán inteligentes al conectarse a la «nube», algo que abre grandes posibilidades a la automatización, a la asistencia a la conducción o al aprendizaje de las máquinas. Es decir, en el futuro los coches aprenderán a interactuar y conducir conjuntamente. Al contrario de lo que se piensa, la idea de IoT no es que el propio dispositivo es lo único que tiene que cambiar, sino la propia infrastructura y servidores para procesar todo.

Ahí entra las redes 5G. ¿Qué está haciendo Intel al respecto)

El 5G es un proceso evolutivo, e Intel es parte de él, con el objetivo de que todos estos millones de dispositivos de IoT, de los que estábamos hablando, se puedan conectar. Los primeros chips que hemos fabricado como prototipo son el primer paso para avanzar en esta dirección, junto con los muchos acuerdos a los que hemos llegado, con empresas como Telefónica, LG o Nokia.

Frente a ese ritmo creciente, ¿cree que nos hemos vuelto ahora más «hackeables»?

La seguridad es nuestra prioridad número uno, por eso, por ejemplo, trabajamos con McAfee. Los temas del «Hogar conectado» o la eficiencia energética son muy sensibles respecto a la seguridad. Pero, cuando automatizemos la energía de la red eléctrica, la producción de CO2 bajará un 30% o 40% y, por supuesto, el consumo. La seguridad va siempre asociada entre hardware y software. Si en algún momento ocurre algo todos nuestros dispositivos cortan la comunicación. Sin este nivel de seguridad jamás podría funcionar el «Internet de las cosas».